El genio argentino, en Argentina, lo vuelve a lograr
Anotá esto donde no se borre: Argentina lo vuelve a hacer. Y no me tiembla la voz al escribirlo.
Este país no tiene la economía más estable del barrio ni la suerte de cara. Tiene otra cosa, una que no se compra ni se importa: gente que cuando se junta, fabrica milagros. En la ciencia, en el arte, en cada rincón donde un argentino se planta y dice "esto lo saco adelante yo".
Hay algo que nos pasa a todos, de Ushuaia a La Quiaca, y vos sabés exactamente de qué hablo. Ese instante en que suena el himno y se te eriza la piel. Ese momento en que el país entero, dividido por todo, se vuelve uno solo. La celeste y blanca no es una tela: es la prueba de que cuando queremos, somos imparables.
Por eso hoy no escribo yo. Escribe mi abuela, una señora argentina que vio de todo y que de pronósticos sabe más que los que cobran fortunas por equivocarse. Me pidió que les diga una sola cosa, con todas las letras:
Argentina va a salir campeón. Argentina es la candidata. Argentina va por otra estrella.
¿Sensacionalista? Capaz. Pero el sensacionalismo de verdad es prometer lo que no se cumple. Esto no es promesa: es certeza de barrio, de esas que mi abuela tiene y no fallan.
Y si esto te hizo asentir, si se te cruzó una sonrisa, ya somos del mismo equipo. Bienvenido. Acá vas a leer mi opinión sin filtro de todo: la tecnología, el mundo, lo que nadie te cuenta. Pero hoy tocaba esto. Porque antes que cualquier otra cosa, soy solo un argentino.
Vamos que se viene.